RESEÑA ‘Sekiro’: La desafiante evolución de la fórmula ‘Dark Souls’

Reconocido en el mercado de los videojuegos por Bloodborne y la saga Souls -títulos de dificultad extrema-, el estudio FromSoftware está de vuelta con una nueva IP de hack and slash que se deshace de los elementos más derivativos de aquellos juegos, para apostar por un enfoque de acción frontal que pone a prueba la paciencia de hasta los jugadores más curtidos: Sekiro: Shadows Die Twice.

Tras un conflicto en el que un jefe militar se apodera de ciertas tierras, un veterano shinobi deambula en los campos de batalla y encuentra a un pequeño huérfano que adopta y que, años después, termina convertido en un poderoso guerrero: Wolf.

Teniendo como fondo un clima de confrontación, Wolf emprende una aventura para vengarse del mismo samurái que lo atacó y que secuestró a su amo.

Es imposible hablar de Sekiro sin mencionar a Dark Souls, pues el gameplay del primero está firmemente basado en el del segundo, con la variante de que los años que hay entre ambas franquicias le sirvieron al estudio para replantear el sistema de juego.

Sekiro es un título más desafiante que cualquier Dark Souls, pero no en virtud de una escalada arbitraria en la dificultad, sino porque su dinámica de combate es más compleja. Aquí, el usuario necesita impactar en la postura y balance de sus adversarios para estar en posibilidad de asestar golpes efectivos, lo que a su vez implica un ejercicio de memorización de movimientos.

Quienes hayan jugado cualquier entrada de Dark Souls estarán de acuerdo con que su combate puede antojarse frustrante y tosco, sea por la torpedad de las animaciones o por el control casi tanque que hacía las batallas desorganizadas y basadas solo en procesos de atacar y esquivar.

En Sekiro, el movimiento del personaje y el sistema de combate son fluidos e intuitivos, y cualquier detrimento en la barra de vida siempre es responsabilidad propia, es decir, jamás se siente como consecuencia de un diseño de combate ventajoso que quiera estar por encima del jugador.

En Sekiro se muere y mucho, y con cada muerte disminuye la probabilidad de retener objetos que se van recolectando (a diferencia de la serie Souls, en donde solo basta con ir al punto en donde se murió para recuperarlos).

Por otro lado, el sistema de mejora del personaje está distanciado de las mecánicas RPG de la serie Souls, pues con cada enemigo abatido se acumulan niveles de experiencia que pueden ser destinados a la obtención de nuevos ataques y mejoras para los diversos aditamentos, es decir, aquí no hay sistema de atributos.

Sekiro: Shadows Die Twice es la evolución de la fórmula que ha caracterizado a los títulos de FromSoftware; una gran experiencia para quienes estén dispuestos a ser desafiados y para quienes nunca desisten cuando un juego parece imposible.

Calificación: 9.0/10
Sekiro: Shadows Die Twice
PS4, XBOX ONE y PC.
Versión analizada: PS4
Desarrollador: From Software
Publisher: Activision
Año: 2019

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