Macri ofrece a los reyes una cena con 400 invitados y amenizada con tangos

EFE

Brindando antes de la cena

El presidente argentino, Mauricio Macri, y su esposa, Juliana Awada, ofrecieron este lunes a los reyes de España una cena de gala con motivo de su visita de Estado en la que hubo unos 400 invitados y estuvo amenizada con baile de tangos.

Esta cena cerró la agenda de la primera jornada de la visita de Felipe VI y doña Letizia a Buenos Aires y se celebró en el Centro Cultural CCK.

Allí se dieron cita representantes del mundo político, económico o cultural argentino y que escucharon sendas intervenciones de Macri y del rey en las que resaltaron el buen momento que atraviesan las relaciones bilaterales.

España ha apostado siempre por Argentina, incluso en las coyunturas más difíciles, y lo seguirá haciendo”, garantizó el rey, mientras que Macri sostuvo que “los mejores socios” que tiene su país son los españoles.

Además, don Felipe reiteró el respaldo de España a las reformas que está llevando a cabo Argentina.

Entre los asistentes se encontraban el escritor y Premio Nobel Mario Vargas Llosa; la viuda de Jorge Luis Borges, María Kodama; la modelo Valeria Mazza; cantantes como el dúo Pimpinela; y la veterana presentadora de televisión Mirtha Legrand.

La cena fue amenizada por una pareja campeona del mundo de baile de tangos que interpretó dos conocidas piezas de este género musical ante la mesa presidida por los reyes, Macri y su esposa.

Risas con Sabina en un hotel

El rey Felipe mantuvo este lunes un breve encuentro con el cantante Joaquín Sabina a las puertas del hotel de Buenos Aires donde se aloja el monarca con doña Letizia, con quien viajará el martes a la ciudad de Córdoba para abrir el Congreso Internacional de la Lengua, al que también está invitado el músico.

El cantautor, que se encontraba tomando algo con el secretario de Estado de Turismo de Argentina, Gustavo Santos, en una de las terrazas del establecimiento, se levantó al advertir la llegada del monarca, y se acercó a él antes de que accediera al hotel.

El rey recibió sonriente a Sabina, con quien departió durante alrededor de un minuto, tiempo en el que se les vio reír a carcajadas y gesticular de forma cómplice.
Felipe VI también saludó a Gustavo Santos.

Una vez concluido el breve encuentro, Sabina volvió a la mesa donde se encontraba y mirando a la cámara que le enfocaba hizo un movimiento de brazos emulando un paso de baile flamenco.

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