La defensa de Pablo Ibar mantiene que las pruebas arrojan “una sola conclusión: es inocente”

EFE

Pablo Ibar

Los testimonios y las evidencias presentadas por la defensa en el cuarto juicio a Pablo Ibar

por un triple asesinato cometido en 1994 en Florida (EE UU) conducen a “una sola conclusión: Pablo Ibar es inocente”.

Durante la exposición este miércoles de los argumentos de cierre en Fort Lauderdale, ante una sala llena de familiares, tanto de Ibar como de las víctimas, Benjamin Waxman, jefe de los abogados de la defensa, manifestó que “el perpetrador del crimen y Pablo Ibar no son la misma persona”.

“Las dudas razonables permean cada pieza de este caso”, aseveró Waxman durante su exposición final, que tuvo como eje las negligencias, inconsistencias e irregularidades de los testimonios presentados por la Fiscalía desde que se inició el caso en 1994.

El jefe de la defensa del hispano-estadounidense manifestó que de las 145 huellas dactilares recogidas ninguna coincide con la de Ibar y por tanto le excluyen, al igual que las pruebas de ADN.

“Al perpetrador no lo conocemos”, insistió el abogado defensor, tras señalar que los expertos sostienen que el ADN encontrado en la camiseta usada por el asesino y hallada en el lugar de los hechos no coincide con el de Ibar y que todos los análisis lo exoneran.

“Contaminación de pruebas”

Joe Nascimento, uno de los abogados de la defensa, aseguró incluso que las probabilidades de que las pruebas de ADN no correspondan con las de Ibar son del 98,7%, en especial cuando se observa el área número 7, donde el asesino se frotó el rostro y, por tanto, hay más muestras de ADN.

Nascimento señaló que entre las pruebas figuran algunas que han sido hechas por un laboratorio cuya metodología no alcanzan estándares aceptables y no es utilizada por la Policia y FBI.

“No hay nada que identifique a Ibar con el perpetrador”, dijo Nascimiento, quien resaltó además que el cabello encontrado en la camiseta también excluye a Ibar.

Argumentó que en los últimos años ha habido una “contaminación de pruebas”, que en muchos casos no se han respetado el protocolo y se preguntó qué habrá pasado en 1994.

Nascimiento destacó que la Fiscalía no tiene nada sólido y que todo se concentran en una sola expresión: “Confíen en nosotros”.

La prueba de vídeo

La defensa incidió además en la comparativa de las imágenes extraídas de la cámara de video y el rostro de Ibar, que según el análisis hecho por el experto Raymond Evans reflejan diferencias en la barbilla, la línea de mandíbula, las cejas y los ojos entre Ibar y el que aparece en el vídeo.

“Pablo no es el hombre que aparece en el vídeo del crimen”, invocó Waxman, en relación a las imágenes que muestran al que supuestamente mató a Casimir Sucharski, dueño de un club nocturno, y de Sharon Anderson y Marie Rogers, dos empleadas de ese establecimiento.

Este vídeo es clave en la resolución de un caso que ha llevado a Ibar a permanecer preso desde hace 24 años, de los cuales 16 estuvo condenado a muerte, pero la Corte Suprema de Florida anuló en 2016 la condena porque las pruebas contra él eran escasas y débiles y ordenó que fuera juzgado de nuevo.

La defensa alegó que Ibar es el “chivo expiatorio” de la investigación policial, la cual estuvo a cargo de Paul Manzella, quien es responsable de varias irregularidades e influyó en la identificación del acusado que hizo el testigo Gary Foy, quien señaló haber visto al hispano-estadounidense subido en un vehículo implicado en el asesinato, durante la rueda de reconocimiento.

Waxman señaló incluso que Manzella, a quien en más de una ocasión trataron de mentiroso, manipuló las pruebas.

Los argumentos de la Fiscalía

En su cierre de argumentos, la Fiscalía defendió este miércoles que las pruebas y testigos aportados por el estado “corroboran” la culpabilidad del hispano-estadounidense en este crimen.

Para Chuck Morton, que fuera fiscal en el juicio del año 2000, en el que se condenó a Ibar a la pena capital, el vídeo de la cámara de seguridad de la vivienda de una de las víctimas, el supuesto ADN de Ibar hallado en una camiseta encontrada en el lugar de los hechos y la huella de una zapatilla del acusado corroboran al acusado como el asesino.

En el segundo turno de argumentos finales, el fiscal Morton instó al jurado a que su veredicto no sirviera para que Pablo Ibar quedase en libertad.

“No dejen libre a este asesino”, dijo Morton, lo que provocó de inmediato las protestas de la defensa y la solicitud de anulación de juicio, un extremo que fue rechazada por el juez Dennis Bailey.

Al término de los argumentos finales, el jurado, compuesto por ocho mujeres y cuatro hombres, deberá deliberar qué veredicto merece Ibar, sobrino del ya fallecido boxeador español José Manuel Ibar “Urtaín”.

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