Philip Morris quiere “reemplazar los cigarrillos lo antes posible” y apuesta por el tabaco calentado sin humo

EFE

  • Esperan que para 2025 puedan llegar hasta un 40% de volumen de usuarios.
  • IQOS es un pequeño aparato en el que se introducen cápsulas de tabaco menores que el cigarro normal.

iQOS

Philip Morris está apostando claramente en el tabaco calentado sin humo, un producto que calcula puede llegar a acaparar en 2025 el 40% de su volumen de usuarios, dijo este martes a Efe el máximo directivo de la firma, André Calantzopoulos.

“Mi objetivo es reemplazar los cigarrillos lo antes posible”, sostiene Calantzopoulos, CEO de la mayor tabacalera del mundo, que este martes lanzó en Tokio una nueva versión de IQOS (IQOS 3.O), un producto de tabaco calentado que surgió en 2014.

A diferencia del tabaco común, que se quema a una temperatura superior a 600 grados, productos como el IQOS calientan el tabaco por debajo de los 350 grados, evitando la combustión y el humo.

Considerado por algunos como la revolución más importante del tabaco después de la inveción del filtro, el tabaco calentado permite evitar los humos molestos para las personas próximas al fumador.

El mensaje, según Calantzopoulos, es que “no deberías usar nicotina para nada, pero si la usas, que sea con productores mejores que los cigarrillos”.

El IOQS nació como experiencia piloto en Japón en 2014, con unos resultados superiores a los esperados. Entre otras razones, se eligió este país porque los japoneses siempre están “muy preocupados por el impacto que tienen sobre los demás”.

Para Philip Morris, responsable de marcas como Marlboro, el tabaco calentado acapara este año el 6% de su volumen de usuarios, pero se trata de un mercado muy volátil, difícil de predecir, frente al del cigarrillo tradicional, mucho más estable.

“Nuestra ambición es que para 2025, asumiendo que nada cambia en las regulaciones, creemos que podemos llegar hasta un 40% de volumen“, dijo Clantzopoulos sobre las perspectivas de crecimiento de IQOS en sus diferentes versiones.

Hay cerca de 1.100 millones de fumadores en todo el mundo

Citando cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el directivo de la firma indicó que actualmente hay cerca de 1.100 millones de fumadores en todo el mundo y para 2025 se calcula que será una cifra muy parecida.

“Nuestro objetivo es convencer a toda esa gente que cambie desde los cigarrillos a nuevos productos”, sostiene el directivo de la tabacalera.

“Es muy claro que es mejor que dejen de fumar o que nunca comiencen, pero si la gente va a continuar usando nicotina, estos productos (como IQOS) son mejores para su salud y para la gente que tiene a su alrededor”, añadió.

A diferencia del cigarrillo tradicional, que sigue acaparando una pequeña fracción de las inversiones de Philip Morris, el tabaco calentado se ha convertido en el principal “foco comercial” de la firma.

De acuerdo con datos de la firma, desde 2008 Philip Morris ha invertido más de 4.500 millones de dólares en investigación científica y desarrollo de productos alternativos al tabaco tradicional.

Calantzopoulos indicó que entre el 70 y el 80% de las personas que compran IQOS han cambiado completamente a ese sistema de tabaco calentado, y el resto son fumadores que todavía tienen un uso dual.

Es una proporción “muy alta” y es algo “que puede generar un gran impacto en la salud pública“, insistió.

No existen normas unificadas

El sistema IQOS, un pequeño aparato en el que se introducen cápsulas de tabaco de un tamaño menor que el cigarrillo normal, llega actualmente a 43 países, pero uno de los principales desafíos de la firma es cómo lidiar con las distintas regulaciones.

No hay normas unificadas, ni siquiera en la Unión Europea, en cuanto a los efectos sanitarios, las cargas fiscales que deben aplicarse o la forma de dar a conocer el producto al público.

El uso de este tipo de tabaco ha generado un debate global sobre el impacto en la salud que puede tener. El más adelantado en regulaciones es Estados Unidos, donde no llega todavía IQOS a la espera de que el regulador analice la documentación presentada.

“Los cigarrillos son la forma con mayores riesgos de proveer el sabor de la nicotina. Tiene un riesgo del 100%. Si este producto reduce ese riesgo debería ser regulado de una forma distinta”, recalca el máximo directivo de Philip Morris International (PMI).

Calantzopoulos no puede asegurar si con el desarrollo de nuevos productos como el tabaco calentado en algún momento morirá el cigarrillo tradicional. “Ojalá tuviera una bola de cistal”, asegura.

Tampoco hay datos sobre las futuras tendencias teniendo en cuenta los gustos de los más jóvenes, aunque parece que productos como el sistema IQOS sean suficientemente atractivos para ellos porque su mensaje “es la reducción del riesgo”.

Y eso no es precisamente “un mensaje muy atractivo para los adolescentes”, bromea.

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